
Del corazón endurecido al corazón de carne
Del corazón endurecido al corazón de carne Cuando ya no espero que cambie la circunstancia, sino yo Hay momentos en la vida en los que uno deja de esperar que las cosas externas cambien. No por resignación, sino por una comprensión más profunda: lo verdaderamente urgente es el cambio interior. En estos días me he descubierto más duro por dentro. No solo cansado, sino endurecido. Y cuando el corazón se endurece, también se enfría la oración, se tensan los vínculos y se pierde la capacidad de vivir con gozo. ...