
Contra la Efebolatria
Por una civilización que honre la memoria y no idolatre la juventud Hoy padecemos un culto tan generalizado que merece un nombre propio: efebolatría —la adoración de la juventud como valor supremo. No se trata solo de preferir lo joven, sino de elevarlo a la categoría de verdad, progreso y futuro absoluto. Esta idolatría atraviesa la publicidad, la educación, la política, la tecnología, las artes y, lamentablemente, también ha penetrado en la vida religiosa. Basta escuchar con qué frecuencia se repite en ambientes eclesiales: “El futuro de la Iglesia está en los jóvenes”. Dicho sin matiz, ese lema no es pastoral, sino pelagiano: sugiere que la fe depende de la energía de una generación, como si fuera un proyecto humano que debe reinventarse cada veinte años, y no un misterio recibido, custodiado y transmitido a través de los siglos. La Iglesia no se salva por la novedad, sino por la fidelidad. ...








