Do you love me?

“I suppose I do”: Amor, tradición y la sabiduría del deber callado Hace años que no veía Fiddler on the Roof - "El violinista en el tejado", pero la volví a mirar hace poco. No fue nostalgia, sino necesidad. En una época en la que todo se declara, se exhibe, se valida o se descarta según el estado emocional del momento, esta película —rodada en 1971, pero que respira con la antigüedad de los proverbios— sigue siendo un antídoto contra la superficialidad del amor moderno. ...

January 6, 2026 · 909 words · Jorge Ayona

Fe versus Sensaciones

Esta frase la escribí anoche, durante mi tiempo de reflexión, y la sostengo cien por ciento. Refleja mi experiencia en estos tiempos: «… en esta nueva etapa, con lo que estoy pasando con mi mamá… son los mejores tiempos de mi vida. A pesar de mis conflictos internos, he crecido como ser humano… y aún me falta…» <p>No es la primera vez, ni será la última. La soledad y la tristeza han venido a visitarme otra vez, como sombras familiares. No las invité, pero tampoco las niego. Lo que sí mantengo, incluso cuando todo en mí clama por consuelo, es esto: <strong>Jesús me acompaña, aunque no lo sienta</strong>. Y Dios permite esta sequedad no para castigarnos, sino para purificarnos.</p> A menudo se habla de la oposición entre fe y razón. Pero en mi experiencia —y quizás también en la tuya—, la verdadera tensión no está ahí. La batalla interior que define nuestra caminata espiritual no es contra la inteligencia, sino contra las sensaciones. ...

January 6, 2026 · 729 words · Jorge Ayona

Emocionalismo Religioso:

cuando los sentimientos usurpan la cruz La subjetividad como nuevo criterio de revelación Existe una tendencia creciente —aunque no nueva— en ciertos ambientes protestantes, y lamentablemente también en algunos católicos descuidados, que convierte las emociones, sensaciones o experiencias subjetivas en criterio supremo para discernir la voluntad de Dios. Se afirma, por ejemplo: “Sentí paz al tomar esa decisión”, “El Espíritu me dio gozo cuando escuché esto”, o “Dios me habló en un sueño o en un himno”. Pero ¿acaso la voluntad de Dios se determina por lo que nos gusta, nos complace o nos consuela? ...

January 3, 2026 · 1266 words · Jorge Ayona

Los Ritmos De La Vida

En el fuego y en las aguas: la fidelidad de Dios en los ritmos de la vida «Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.» — Isaías 43:2 El corazón inclinado y la gracia presente La Palabra de Dios no nos engaña con optimismo barato. Ya en Génesis leemos que «la inclinación del corazón humano es mala desde su juventud» (Gn 8:21). No se trata de una corrupción total que anule la libertad, sino de una herida profunda: el deseo de autonomía absoluta, de ser dios de sí mismo. Por eso, el bien no brota espontáneamente; requiere cooperación con la gracia —esos “auxilios actuales” que Dios derrama sin cesar, aunque no siempre los percibamos. ...

January 3, 2026 · 865 words · Jorge Ayona

La voz de Eliab

Hace poco, al releer el relato de David frente a Goliat, me detuve en un momento que muchas veces pasa desapercibido: la reacción de su hermano mayor, Eliab. Cuando David llega al campo de batalla, movido por una preocupación santa —por el desafío lanzado contra “el ejército del Dios viviente”—, Eliab lo recibe con dureza: “¿A qué has venido acá? ¿Y con quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la maldad de tu corazón, que para ver la batalla has venido”. (1 Samuel 17:28) ...

January 2, 2026 · 796 words · Jorge Ayona

Fe en el silencio

Ana: Fe en el Silencio de Dios 1 Samuel 1 (Biblia CELAM) 7 Así sucedía año tras año: cada vez que subían al santuario del Señor, Penina la irritaba de esa manera, y Ana lloraba y no comía. 8 Entonces su marido Elcana le decía: «Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué está triste tu corazón? ¿Acaso no te soy yo mejor que diez hijos?» 9 Después de haber comido y bebido en Siló, Ana se levantó. El sacerdote Elí estaba sentado en su silla junto al pilar de la entrada del templo del Señor. 10 Con el alma amargada, ella oró al Señor y lloró con gran dolor. 10 Y haciendo un voto, dijo: «¡Señor todopoderoso! Si te dignas mirar la miseria de tu servidora, acordarte de mí y no olvidarte, y das a tu sierva un hijo varón, yo lo consagraré al Señor todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza». 12 Mientras ella oraba largamente ante el Señor, Elí observaba sus labios. 13 Ana hablaba en su corazón; sólo se le movían los labios, pero no se le oía la voz; por eso Elí pensó que estaba ebria. 14 «¿Hasta cuándo vas a seguir embriagada? —le dijo—. ¡Deja ya el vino!» 15 Pero Ana le respondió: «No, señor mío; soy una mujer muy afligida. No he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma ante el Señor. 16 No tengas a tu sierva por una mujer indigna; es por el exceso de mis penas y de mi aflicción que he hablado hasta ahora». 17 Entonces Elí le dijo: «Vete en paz, y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido». 18 Ella respondió: «Que tu sierva halle gracia ante tus ojos». Y se fue por su camino, comió y ya no estuvo triste. 19 Al día siguiente, madrugaron, adoraron al Señor y volvieron a su casa en Ramá. Elcana se unió a su mujer Ana, y el Señor se acordó de ella. 20 Pasado algún tiempo, Ana concibió y dio a luz un hijo. Le puso por nombre Samuel, diciendo: «Porque lo pedí al Señor». ...

December 30, 2025 · 1184 words · Jorge Ayona

Envejecer con gracia

Tengo ya 64 años y, por ejemplo, antes las navidades y año nuevo lo festejaba en casa y después salía. Hoy, realmente ya no quiero hacerlo; no me provoca. Al presente estoy cuidando a mi mamá; hemos salido un rato a tomar un helado y… solamente quiero volver a casa, abrir las puertas, que el aire circule y sentarme con mi mamá viendo una película. Me preguntaba si existe algún nombre psicológico para esto que me pasa. ...

December 29, 2025 · 762 words · Jorge Ayona

El espiritu Del Anticristo

“El que no confiesa que Jesús ha venido en la carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo” (1 Jn 4,3). Esta es la segunda parte del artículo anterior. Aquí trato de las deviaciones que se han dado en la historia de la doctrina de la encarnacion. Dios no salva a la humanidad desde fuera, sino desde dentro. En Cristo, el Vero asumió plenamente la condición humana —con su cuerpo real, sus emociones, su sufrimiento, su muerte— “siendo tentado en todo como nosotros, excepto en el pecado” (Heb 4,15). Negar la verdadera humanidad de Cristo, como hicieron los docetas, es vaciar la cruz de su poder redentor. Por eso, toda espiritualidad que promete exención del sufrimiento, riqueza material o una fe desencarnada, niega sutilmente la encarnación y cae bajo la advertencia del versículo citado arriba de san Juan. ...

December 27, 2025 · 1370 words · Jorge Ayona

Una fe encarnada

Una fe encarnada: fundamento, forma y misión de la Iglesia 1. La encarnación como principio de toda la economía de la salvación Dios no salva a la humanidad desde fuera, sino desde dentro. En Cristo, el Verbo asumió plenamente la condición humana —con su cuerpo real, sus emociones, su sufrimiento, su muerte— “siendo tentado en todo como nosotros, excepto en el pecado” (Heb 4,15). Negar la verdadera humanidad de Cristo, como hicieron los docetas, es vaciar la cruz de su poder redentor. Por eso, toda espiritualidad que promete exención del sufrimiento, riqueza material o una fe desencarnada, niega sutilmente la encarnación y cae bajo la advertencia de san Juan: ...

December 27, 2025 · 696 words · Jorge Ayona

Cuando las “reglas espirituales” se vuelven injustas y sin misericordia

He observado con tristeza cómo algunos movimientos o propuestas de vida espiritual, bajo el disfraz de “reglas de perfección”, terminan cargando a los fieles sin darles los medios para caminar. Exigen asistencia obligatoria, ejercicios espirituales anuales con costos fijos (200 soles o más), “compromisos comunitarios”… pero no ofrecen acompañamiento espiritual real, ni discernimiento, ni compasión por las circunstancias concretas de cada persona. Hay quienes no pueden participar más, no por falta de fe, sino por exceso de amor: cuidan a padres o adultos mayores que necesitan su presencia constante. Su “incomparecencia” no es deserción; es fidelidad en otro altar: el de la cama del enfermo, la cocina de la casa, el silencio de una vejez solitaria. ...

December 23, 2025 · 929 words · Jorge Ayona