Existen personas con un enfoque positivo de la vida; que saben aprender de sus fracasos y aprovechar oportunidades aún en medio de las crisis; que están dispuestos a aprender y a cambiar. Pero por otro lado, las hay de las que viven en una miseria mental y emocional en su interior, y que precisamente atraen estas cosas a su vida y a la de otros.

Recuerdo haber oido de un experimento en que cuando una persona manifestaba depresión, pesimismo, incredulidad,cinismo, sus ondas cerebrales operaban en baja frecuencia. Por supuesto, esto se media con un electroencefalógrafo. Sin embargo, personas optimistas, positivas, con un alto nivel de inteligencia emocional, sus ondas cerebrales operaban en una frecuencia elevada.

¿Nos dice esto algo?

Aquellos que han aprendido a manejar su estado emocional - actitudes - pueden recibir ideas, concebir planes, obtener visión, elaborar estrategias que les permiten salir adelante, aún en medio de circunstancias sumamente adversas.

Las actitudes son hábitos de pensamiento y estos pueden adquirirse o dejarse, según convengan o no a nuestra vida.

En Génesis capítulo 3

  • La mujer cayó porque escucho al enemigo. El diablo aún susurra pensamientos en nuestra mente
  • Si los seguimos entreteniendo, crearemos imágenes y actuaremos de acuerdo a estas, creando estas acciones hábitos y estos actitudes.
  • Una acción repetida es una actitud realizada.
Los hábitos, buenos o malos, son desarrollados por medio de la sumisión o resistencia...

¿Será que la razón de tus fracasos debemos de hallarla en los hábitos que tienes?

En el libro de Josué 1:8 -10 se nos dice que si adquirimos el hábito de meditar en la Palabra de Dios, entonces haremos prosperar nuestro camino. La razón de esto es precisamente que ello influirá en nuestra manera de pensar. “Los pensamientos influyen nuestras emociones y estas a su vez atraen cosas buenas o malas a nuestra vida”.

Entre los especialistas de informática circula un adagio que reza así: “Entra basura, sale basura”. Lo que permitimos entrar en nuestra mente producirá una actitud y resultados, sean buenos o malos en nuestra vida.

A partir de ahora…

Propóngase:

1. Repetir las palabras correctas.

2. Leer los libros correctos.

3. Escuchar los cassettes correctos.

4. Andar con la gente correcta.

5. Hacer las cosas correctas.

Y sus actitudes cambiarán, y por ende su destino.

¡Hasta Pronto!